24 ene. 2016

Hold me please


Sólo me sostuvo  fuerte pero suave a la vez, con desesperación y con calma. Su mano me secaba las lágrimas como nadie lo había hecho, me daba paz en ese vertiginoso infierno borrando el dolor, la angustia y la desolación.

Sólo me sostuvo, como si fuera lo único que existía en ese momento,  acariciándome sin decir nada, llenando todo con sus ojos profundos y haciéndome sentir que no iba a dejarme caer otra vez.


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