24 ene. 2016

Amar como si nunca fuera a doler.

Como puede ser tan complejo el amor? Como es tan difícil conocer las verdaderas intenciones del otro? Es tan hermoso amar pero tan duro a la vez. Es una constante batalla en la que nunca nadie parece ganar, un juego vertiginoso en el que sólo el valiente percibe el resultado, sólo el que se arriesga llega al final.
Cómo se puede aceptar el masoquismo del amor? Cómo se puede perder la razón por alguien aún sabiendo que el corazón se nos va a terminar rompiendo? Es tan irónico, tan retorcido y maravilloso. Nos arriesgamos sabiendo que va a doler, esperando un premio que no sabemos si realmente va a llegar. Nos metemos en un terreno del que no sabemos si hay escapatoria, en el que hay un solo camino y es para adelante. Siempre hay algo que perder pero hay mucho mas para ganar.
El amor nos cambia, nos define, nos hace hacer cosas que no haríamos en ninguna situación. El amor lo puede todo, solo es cuestión de ser pacientes, de intentarlo hasta el cansancio aunque ya no podamos pensar. El amor se basa en darnos la oportunidad a nosotros mismos de arriesgarnos en cuerpo y alma, de caminar entre las brasas sin miedo a quemarse y de entregarnos como si nunca fuera a doler. 

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