-¿Morirías por mi?
-Si
-Eso es demasiado fácil. ¿Vivirías… Vivirías por mi?
-No me lo perdería por nada.
Merece todo lo bueno que la vida pueda
darle, merece que sus sueños se cumplan y que sus deseos se concreten. Toda
persona que se le acerque es afortunada de tenerla en su vida. Es importante
que la cuiden, que la respeten y que le recuerden cada día lo mucho que vale.
Nadie tiene derecho a lastimarla porque va a tener que enfrentarse a mi
primero, voy a cuidarle la espalda incluso cuando no lo necesite, voy a alegrarme
con sus logros, a empujarla hacia adelante cuando ya no tenga voluntad para
seguir y a esperar el tiempo necesario hasta que pueda levantarse tras una
caída. Siempre va a encontrarme a su lado como yo siempre la encontré, voy a
intentar darle la clase de amistad que siempre me dio, fiel e incondicional, en
la tempestad y en el arco iris, en la felicidad y en la tristeza siempre va a
contar conmigo.